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Heal the Bay Blog

Category: Beach Report Card Spanish

Hoy empezamos de publicar notas de la calidad de agua de las zonas recreativas de agua dulce que existan aquí en Los Ángeles. Nuestra científica Dr. Katherine Pease nos explica por qué este labor es importante y nos habla de la gente interesante que nos está ayudando de completarla.

El verano pasado, Heal the Bay publicó un estudio importante de la calidad de agua que mostró que la contaminación por las bacterias seguían asolando al río Los Ángeles en una manera crónica y a largo plazo. Nuestro estudio ha demostrado que las zonas recreativas de agua dulce, que son cada vez más populares, padecen de la mala calidad de agua y presentan riesgos para la gente que visita aquellas zonas de agua dulce para pescar, nadar, o hacer kayaking.

Los hallazgos eran una causa de preocupación, pero también nos dieron una oportunidad. Después de que los publicaron, la pública se renovaron su interés en el río Los Ángeles y inspiró un plan para la revitalización de las aguas de L.A., que cuesta hasta mil millones.

Aprovechamos del estudio y se inspiró en nuestro trabajo en proteger la salud pública por proporcionar un reporte de la calidad de agua en nuestras playas, hemos comprometido de publicar notas de la calidad de agua en los ríos por todo Los Ángeles.

Hoy revelamos el reporte del río, un nuevo instrumento en línea que permite a nuestros usuarios comprueba los niveles de las bacterias dañinas en hasta doce zonas recreativas de agua dulce, de Malibu hasta Frogtown, de Encino hasta Atwater Village.

Empezamos en 2014 a monitorizar a las zonas recreativas del interior. Primero, monitorizábamos las pozas en las Montañas de Santa Mónica, se agregaron luego otros sitios del río Los Ángeles en 2015. Para asegurar que la gente pueda ver todos estos sitios cuales son seguros, publicamos todo en un blog semanal.

El público tiene acceso a nuestro programa, ya ampliada, en los mapas online para comprobar las calificaciones de la calidad de agua (verde, amarilla, o roja) en su zona recreativa preferida. Actualizaremos el reporte dos veces a la semana, cada lunes y miércoles. Los datos de las pruebas por los niveles de las bacterias vienen del personal mismo de Heal the Bay, complementado por pruebas hechas por la ciudad de Los Ángeles y Council for Watershed Health como parte de Los Ángeles River Watershed Monitoring Program (LARWMP).

Nuestro informe de la calidad del agua en el río Los Ángeles ganó mucho atención el año pasado, mejorando en la conciencia pública sobre los problemas de la cualidad de agua en el río.

Entre los cambios positivos:

  • El Departamento de Salud Pública de Los Ángeles ya tiene un sitio de web dedicado a las zonas recreativas de agua dulce.
  • Otras agencias ya hacen pruebas por la calidad de agua en el río por el programa de LARWMP (Antes era sólo nosotros, Heal the Bay, que hicimos pruebas de las zonas recreativas de la Valle Elysian).
  • El saneamiento de la ciudad de Los Ángeles pusó avisas por todo el río de Los Ángeles que le recomendaron Heal the Bay y El Departamento de Salud Pública de Los Ángeles.

En otro cambio positivo, Heal the Bay contrató estudiantes de las universidades locales para realizar este trabajo.

A través de un subsidio, trabajamos con Los Angeles Trade Technical College, una universidad técnica en el centro de Los Ángeles. Este verano cinco estudiantes de LATTC han unido nuestro equipo para aprender la ciencia de monitorizar la calidad de agua y defendiendo las protecciones del medio ambiente — desde el río de su ciudad.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El entusiasmo que nos han traído los estudiantes para el río es contagioso, y sus raíces y experiencias diferentes nos han traído una perspectiva nueva para nuestro trabajo. (Se puede leer de todos ellos aqui). El entrenamiento subraya el compromiso de Heal the Bay para que la gente que trabaje en la ciencia de medio ambiente sea variada y pueda ayudar a desarrollar los futuros líderes de nuestra región.

Enfocamos en las experiencias de estos estudiantes por todo el verano en nuestro blog y por nuestros canales sociales — compruebe lo que nos dicen de su experiencia.

Los estudiantes se encargan con una labor importante: encontrar de donde viene la polución que está en el río. Es una pregunta importante, no sólo para la gente por el cauce del río sino también para la gente que usa el mar. La gran mayoría de la polución que afecta a nuestras playas llega ahí de los ríos.

Para encontrar los orígenes de la polución, los estudiantes andan en bicicleta por toda el Valle Elysian para identificar y probar los pluviales.

La realización de monitorizar este trabajo es fascinante – conseguimos datos importantes y nos presenta la oportunidad de acercarnos al río. Cada semana vemos a la gente usando el río para las actividades recreativas como nadar, pescar, y hacer kayaking sino también para las necesidades humanas básicas como bañarse y limpiar la ropa.

Áreas que tienen agua corriente ofrecen la gente y sus perros un descanso del calor del verano. Sirven la gente sin hogar como un lugar donde se puede bañar. También son los sitios primeros dañados por los residuos urbanos contaminantes que luego dañará a la gente, el hábitat, y la vida silvestre en los ríos y en el mar también.

Son observaciones tristes, pero también tenemos noticias buenas. Cada vez hay más gente conectando con la naturaleza y descubriendo el oasis en Los Ángeles urbano. Muchos de los lugares del interior tienen una calidad buena de agua y sus residentes son determinados de proteger sus aguas.

Alentamos que ustedes vuelvan para nuestro sitio de web, que pasen para las zonas recreativas, aprendan de la calidad de agua, y aprendan lo que ustedes pueden hacer para mejorar la calidad de agua aquí en Los Ángeles.

Si usted está pensando en ir a las zonas recreativas de agua dulce, pasen por nuestra página de FAQ para informarles de las zonas recreativas y la calidad de agua.



Por Matthew King | traducido por Beatriz Lorenzo | 25 enero 2017

La semana pasada el nuevo gobierno ordeno la congelación de los fondos para las becas y los contratos con la EPA. El director de comunicaciones Matthew King repasa cinco formas en las que esta directiva podría dañar la bahía.

Estos son tiempos revueltos y extraños en Washington D.C. Muchos conservadores y populistas están eufóricos con el nuevo gobierno, mientras que los progresistas cada día que pasa se sienten más pesimistas.

También nos podemos aventurar a decir que también son tiempos revueltos en nuestras oficinas a medida que vamos entendiendo y procesando lo que las acciones de la administración de Trump suponen para nuestro trabajo y para la bahía.

Como un perro guardián de confianza, Heal the Bay se guía por la mejor ciencia y no por las emociones. Y cuando una acción federal de la nueva administración amenaza la salud y el bienestar de la Bahía, hablamos bien claro.

Pues bien, éste es uno de esos momentos.

La semana pasada llegué al trabajo y nos enteramos de que la nueva administración había impuesto la congelación inmediata de todos los contratos y becas de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (U.S. EPA). El alarmante procedimiento “amenaza con interrumpir operaciones tan importantes como las limpiezas de tóxicos o la monitorización de la calidad del agua”, según la investigación de ProPublica.

En total, la U.S. EPA reparte aproximadamente unos $6.4 billones en becas federales cada año para apoyar testeos, limpiezas e iniciativas para la recuperación, incluyendo varios de los programas de Heal the Bay.

Los funcionarios de la transición insisten en que es una mera pausa para permitir a los nuevos gerentes valorar si los programas deben continuar. Pero los empleados con más antigüedad y abogados especializados dan una imagen diferente – normalmente se congelan las contrataciones de empleados, pero no las becas, esto es inusual y amenaza con la interrupción de las contratas.

Según ProPublica, así respondió un contratante con la EPA a las preguntas de un empleado de una gestora de aguas pluviales: “ahora mismo estamos esperando. La nueva administración de la U.S. EPA ha pedido que todas las contratas y becas se suspendan temporalmente con efecto inmediato. Y hasta que recibamos clarificación del asunto, esto incluye tareas y asignación de proyectos.”

Hay muchas preguntas en el aire con esta suspensión, como cuanto durara y a que contratas impactara de modo más directo.

Como destinatarios de casi $200,000 anuales en formas de becas de la U.S. EPA estamos preocupados. De forma similar, muchas de las organizaciones con las que estamos asociados reciben fondos federales que impulsan iniciativas de colaboración con Heal The Bay.

Aún tenemos más preguntas que respuestas, pero vamos a ver el top 5 de los que se podrían ver afectados por la congelación de los fondos:

  1. Monitorización habitual de la calidad del agua de las playas

Nuestro Informe de Playas da una nota semanalmente de A a F a más de 500 playas en California, evitando que millones de personas que van a la playa se pongan enfermas. Los fondos de la U.S. EPA respaldan el testeo semanal del agua llevado a cabo por muchas agencias de salud condales por todo el estado. Sin dinero = no hay testeo = no hay datos = no hay informe de playas = puesta en peligro de la salud pública. En el pasado nos hemos enfrentado a problemas de este estilo cuando ha habido reducciones temporales del presupuesto, y hemos podido articular fondos poco a poco para poder seguir haciendo la monitorización. Pero ahora mismo, respecto a programas en las playas, no hay un plan del estado u otras instituciones financieras de recoger los pedazos que la EPA ha dejado.

  1. Mantener los ríos y arroyos locales sanos.

La salud de la bahía no se puede separar de la salud de las aguas que desembocan en ella. Arroyos, ríos y riachuelos fluyendo limpios traen consigo numerosos beneficios medioambientales, de hábitat, de mejor calidad del agua y de espacios de ocio. La U.S. EPA financia nuestro programa Stream Team pagando a los científicos empleados en la monitorización del agua y educación del público en lo referido al rio de Los Ángeles. Programas como el U.S. EPA’s Urban Waters Grant están especialmente diseñados para respaldar la restauración y protección de importantes vías de agua que fluyen por nuestras comunidades en los sitios en los que se necesita más un entorno natural al aire libre. La pérdida de programas como este es particularmente devastador para L.A.

    1. Proteger nuestros menguantes humedales

L.A. ya ha perdido el 95% de sus lagunas costeras. Con el cambio climático y la urbanización invadiendo los pocos humedales que quedan, es crítico que actuemos ya para defender este hábitat natural. A través del National Estuary Program, la U.S. EPA trabaja para coordinar la protección y restauración de hábitats importantes en la bahía de Santa Mónica, como el Ballona Wetlands o las dunas costeras. Sarah Sikich, vicepresidenta de Heal the Bay’s, es también la vicepresidenta de la Junta Directiva de la Comisión de Restauración de la Bahía de Santa Mónica (Santa Monica Bay Restoration Commission Governing Board), el socio estatal del programa nacional de estuarios (National Estuary Program). Sin esta comisión, la protección y revitalización de los hábitats y de la calidad del agua en la Bahía de Santa Mónica quedaría seriamente incapacitada.

Son iniciativas esenciales para la salud a largo plazo de la bahía y en último caso, del sur de California. Congelar o reducir estos programas sería realmente imprudente.

      1. Deshacerse del DDT en la Bahía

Mucha gente no se da cuenta de que la Bahía es lo que se llama un EPA Superfund site – que significa que somos uno de los lugares más peligrosamente contaminados de la nación. Un espacio de 180 acres de fondo marino cerca de Palos Verdes es el depósito más grande del mundo del pesticida DDT, un legado químico de los años 50 y 60.

El plan a largo plazo de la EPA de limpiar este desastre no debería quedarse en el limbo, ya que existe un acuerdo legal que requiere la limpieza de estos vertidos para proteger la vida animal y la salud pública.

      1. Prevenir el consumo de pescados locales contaminados

Gran cantidad de los peces pescados en la Bahía de Santa Mónica son aptos para el consumo. Pero algunas especies están contaminadas con niveles tóxicos de DDT, PCB y mercurio. Gracias a los fondos de la EPA, nuestro laureado equipo “Pier Angler Outreach” ha sondeado los sitios comunes de pesca local y ha advertido directamente a cerca de 150,000 personas sobre los peces aptos o no para consumo en una variedad de idiomas, desde tagalo a español. Por ser este un trabajo contratado requerido por un acuerdo legal, se encuentra en peligro por la congelación de fondos.

Por último, la congelación de fondos y contratas son parte de preocupaciones mayores. El nuevo gobierno ha empezado a avanzar amenazas reales para reducir programas de aguas limpias y regulaciones para proteger la salud pública; proteger hábitats como humedales y arroyos que amortiguan los impactos del cambio climático en comunidades y salvaguardan la fauna y otros logros importantes en materia de medioambiente.

Amordazando a sus agencias para que no comuniquen su importante labor y el estado real del medioambiente también es perjuicio enorme para el público, pues mantiene a los americanos en la ignorancia sobre importantes descubrimientos y sobre el estado de sus recursos naturales.

En los próximos días, prometemos compartir más información sobre los cambios de la U.S. EPA según los vayamos recibiendo. Y aun preocupados por las acciones de la semana pasada, seguimos en alerta por si se retira algunas de las regulaciones federales de las que se ha hablado que tuviese impacto en California. Si le preocupan estos problemas, es el momento de hacer oír su voz.

Contacte a su representante para pedirle la protección de estos programas tan importantes para el medioambiente. Pronto pondremos en marcha una alerta para que pueda pedir a los legisladores que mantengan los fondos de la EPA que más afectan a la Bahía en marcha. Permanezca a la escucha.

Según vamos haciendo la estrategia para la respuesta formal a la congelación de fondos, le animamos a hacer una donación para respaldar nuestro trabajo protegiendo la Bahía.



Por Matthew King | traducido por Beatriz Lorenzo | 25 enero 2017

La semana pasada el nuevo gobierno ordeno la congelación de los fondos para las becas y los contratos con la EPA. El director de comunicaciones Matthew King repasa cinco formas en las que esta directiva podría dañar la bahía.

Estos son tiempos revueltos y extraños en Washington D.C. Muchos conservadores y populistas están eufóricos con el nuevo gobierno, mientras que los progresistas cada día que pasa se sienten más pesimistas.

También nos podemos aventurar a decir que también son tiempos revueltos en nuestras oficinas a medida que vamos entendiendo y procesando lo que las acciones de la administración de Trump suponen para nuestro trabajo y para la bahía.

Como un perro guardián de confianza, Heal the Bay se guía por la mejor ciencia y no por las emociones. Y cuando una acción federal de la nueva administración amenaza la salud y el bienestar de la Bahía, hablamos bien claro.

Pues bien, éste es uno de esos momentos.

La semana pasada llegué al trabajo y nos enteramos de que la nueva administración había impuesto la congelación inmediata de todos los contratos y becas de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (U.S. EPA). El alarmante procedimiento “amenaza con interrumpir operaciones tan importantes como las limpiezas de tóxicos o la monitorización de la calidad del agua”, según la investigación de ProPublica.

En total, la U.S. EPA reparte aproximadamente unos $6.4 billones en becas federales cada año para apoyar testeos, limpiezas e iniciativas para la recuperación, incluyendo varios de los programas de Heal the Bay.

Los funcionarios de la transición insisten en que es una mera pausa para permitir a los nuevos gerentes valorar si los programas deben continuar. Pero los empleados con más antigüedad y abogados especializados dan una imagen diferente – normalmente se congelan las contrataciones de empleados, pero no las becas, esto es inusual y amenaza con la interrupción de las contratas.

Según ProPublica, así respondió un contratante con la EPA a las preguntas de un empleado de una gestora de aguas pluviales: “ahora mismo estamos esperando. La nueva administración de la U.S. EPA ha pedido que todas las contratas y becas se suspendan temporalmente con efecto inmediato. Y hasta que recibamos clarificación del asunto, esto incluye tareas y asignación de proyectos.”

Hay muchas preguntas en el aire con esta suspensión, como cuanto durara y a que contratas impactara de modo más directo.

Como destinatarios de casi $200,000 anuales en formas de becas de la U.S. EPA estamos preocupados. De forma similar, muchas de las organizaciones con las que estamos asociados reciben fondos federales que impulsan iniciativas de colaboración con Heal The Bay.

Aún tenemos más preguntas que respuestas, pero vamos a ver el top 5 de los que se podrían ver afectados por la congelación de los fondos:

  1. Monitorización habitual de la calidad del agua de las playas

Nuestro Informe de Playas da una nota semanalmente de A a F a más de 500 playas en California, evitando que millones de personas que van a la playa se pongan enfermas. Los fondos de la U.S. EPA respaldan el testeo semanal del agua llevado a cabo por muchas agencias de salud condales por todo el estado. Sin dinero = no hay testeo = no hay datos = no hay informe de playas = puesta en peligro de la salud pública. En el pasado nos hemos enfrentado a problemas de este estilo cuando ha habido reducciones temporales del presupuesto, y hemos podido articular fondos poco a poco para poder seguir haciendo la monitorización. Pero ahora mismo, respecto a programas en las playas, no hay un plan del estado u otras instituciones financieras de recoger los pedazos que la EPA ha dejado.

  1. Mantener los ríos y arroyos locales sanos.

La salud de la bahía no se puede separar de la salud de las aguas que desembocan en ella. Arroyos, ríos y riachuelos fluyendo limpios traen consigo numerosos beneficios medioambientales, de hábitat, de mejor calidad del agua y de espacios de ocio. La U.S. EPA financia nuestro programa Stream Team pagando a los científicos empleados en la monitorización del agua y educación del público en lo referido al rio de Los Ángeles. Programas como el U.S. EPA’s Urban Waters Grant están especialmente diseñados para respaldar la restauración y protección de importantes vías de agua que fluyen por nuestras comunidades en los sitios en los que se necesita más un entorno natural al aire libre. La pérdida de programas como este es particularmente devastador para L.A.

    1. Proteger nuestros menguantes humedales

L.A. ya ha perdido el 95% de sus lagunas costeras. Con el cambio climático y la urbanización invadiendo los pocos humedales que quedan, es crítico que actuemos ya para defender este hábitat natural. A través del National Estuary Program, la U.S. EPA trabaja para coordinar la protección y restauración de hábitats importantes en la bahía de Santa Mónica, como el Ballona Wetlands o las dunas costeras. Sarah Sikich, vicepresidenta de Heal the Bay’s, es también la vicepresidenta de la Junta Directiva de la Comisión de Restauración de la Bahía de Santa Mónica (Santa Monica Bay Restoration Commission Governing Board), el socio estatal del programa nacional de estuarios (National Estuary Program). Sin esta comisión, la protección y revitalización de los hábitats y de la calidad del agua en la Bahía de Santa Mónica quedaría seriamente incapacitada.

Son iniciativas esenciales para la salud a largo plazo de la bahía y en último caso, del sur de California. Congelar o reducir estos programas sería realmente imprudente.

      1. Deshacerse del DDT en la Bahía

Mucha gente no se da cuenta de que la Bahía es lo que se llama un EPA Superfund site – que significa que somos uno de los lugares más peligrosamente contaminados de la nación. Un espacio de 180 acres de fondo marino cerca de Palos Verdes es el depósito más grande del mundo del pesticida DDT, un legado químico de los años 50 y 60.

El plan a largo plazo de la EPA de limpiar este desastre no debería quedarse en el limbo, ya que existe un acuerdo legal que requiere la limpieza de estos vertidos para proteger la vida animal y la salud pública.

      1. Prevenir el consumo de pescados locales contaminados

Gran cantidad de los peces pescados en la Bahía de Santa Mónica son aptos para el consumo. Pero algunas especies están contaminadas con niveles tóxicos de DDT, PCB y mercurio. Gracias a los fondos de la EPA, nuestro laureado equipo “Pier Angler Outreach” ha sondeado los sitios comunes de pesca local y ha advertido directamente a cerca de 150,000 personas sobre los peces aptos o no para consumo en una variedad de idiomas, desde tagalo a español. Por ser este un trabajo contratado requerido por un acuerdo legal, se encuentra en peligro por la congelación de fondos.

Por último, la congelación de fondos y contratas son parte de preocupaciones mayores. El nuevo gobierno ha empezado a avanzar amenazas reales para reducir programas de aguas limpias y regulaciones para proteger la salud pública; proteger hábitats como humedales y arroyos que amortiguan los impactos del cambio climático en comunidades y salvaguardan la fauna y otros logros importantes en materia de medioambiente.

Amordazando a sus agencias para que no comuniquen su importante labor y el estado real del medioambiente también es perjuicio enorme para el público, pues mantiene a los americanos en la ignorancia sobre importantes descubrimientos y sobre el estado de sus recursos naturales.

En los próximos días, prometemos compartir más información sobre los cambios de la U.S. EPA según los vayamos recibiendo. Y aun preocupados por las acciones de la semana pasada, seguimos en alerta por si se retira algunas de las regulaciones federales de las que se ha hablado que tuviese impacto en California. Si le preocupan estos problemas, es el momento de hacer oír su voz.

Contacte a su representante para pedirle la protección de estos programas tan importantes para el medioambiente. Pronto pondremos en marcha una alerta para que pueda pedir a los legisladores que mantengan los fondos de la EPA que más afectan a la Bahía en marcha. Permanezca a la escucha.

Según vamos haciendo la estrategia para la respuesta formal a la congelación de fondos, le animamos a hacer una donación para respaldar nuestro trabajo protegiendo la Bahía.



Aug. 2, 2016 — A day at the beach shouldn’t make you sick, writes Ryan Searcy, our new beach water quality modeler. He’s totally stoked about NowCasting — our new method for predicting pollution levels at popular beaches.

Curious what the weather in Big Bear will be like this weekend? Whether there will be good surf at Malibu this evening? How bad traffic will be on the 405 during your morning commute? It’s easy to get answers to these questions, thanks to your trusty mobile device.

Well ocean-lovers, we have some good news to share: you can now add water quality at beaches across the state to the list of on-demand forecasts that are easily accessible from your phone!

Heal the Bay, in partnership with Stanford University and UCLA, has officially rolled out its NowCast tool in California, a new water-quality forecasting system that promises a whole new way of keeping swimmers safe at their favorite beaches. Thinking of hanging out at the beach near Santa Monica Pier this weekend? Now you can find out that same day if it’s safe to swim or not before making the long drive (or Metro trip) out west.

NowCast Excel SpreadsheetNowCasting is a technique that uses predictive statistical models to forecast water quality at a beach based on observed environmental conditions — such as rainfall, waves, tides and past bacteria concentrations. Just as the weatherman on the 11 p.m. news predicts if it will be sunny for your birthday tomorrow, Heal the Bay’s staff scientists are able to predict if it is safe to swim at a given beach on any given morning.

Under the current monitoring protocol, health officials determine if a beach is safe or not by sampling for indicator bacteria (organisms whose presence suggests that other, more harmful bacteria and viruses are also present). Unfortunately, monitoring results do not come back from the lab for 24-48 hours.

In that time, beach conditions may very well have changed from when the sample was taken, potentially exposing ocean users to bacterial pollution. Additionally, most beaches in California are only sampled for bacteria once a week, leaving it to the public to decide whether to recreate or not based on days-old information.

Our new NowCast program fills these gaps.

Using years of environmental and bacteria sampling data, our team has developed complex models to predict the concentration of indicator bacteria on a daily basis. If the bacteria level is predicted by the NowCast system to be above the acceptable standards set by the state, then water quality is assumed to be poor, and a beach posting is recommended. A new prediction will then be made the following day. And the day after that…

Arroyo Burro Beach, courtesy of Damian Gadal, FlickrThese models are also more accurate than the current method of waiting 24 hours for results to come back from the lab. We launched a pilot program last summer as a proof-of-concept test, and the results were very positive. While we don’t (yet) have the telekinetic powers to predict sewage or oil spills, our models still do a pretty good job of notifying the public each day about local beach conditions.

Over the last few decades, water quality in the Santa Monica Bay (and across the state) has improved dramatically. However, there is still much work to be done to clean up our beaches and reduce the number of swimmers, surfers, divers and other ocean users that get sick.

Predictions are made every morning during the summer based on current environmental conditions. Local health agencies can then use these predictions to notify the public of water conditions before most people arrive to the beach. For the remainder of this summer, you can find NowCast predictions for the following five beaches:

  • Arroyo Burro (Hendry’s) in Santa Barbara
  • East Beach (near Mission Creek) in Santa Barbara
  • Santa Monica Pier
  • Belmont Pier in Long Beach
  • Doheny State Beach in Orange County

Arroyo Burro, Santa Monica Pier, and Doheny State Beach were on our radar last year, and all had models that performed well. East Beach and Belmont Pier were added on this year because of good data availability and plenty of willingness from the local health agencies to help implement the program. Over the next three years, we plan to add an additional 15-20 beaches and expand the program across California — from the breezy beaches of San Francisco to the classic surf spots of San Diego.

Ryan Searcy - Beach Water Quality ModelerOur philosophy at Heal the Bay is that no one should get sick from a day at the beach. To make a decision about which beach is best for them and their family, people should be armed with the most accurate and timely water quality information available. Think of the water quality NowCast just as you do sunscreen – protect yourself from poor water conditions before you get in the water. You should be catching waves, not bugs!

Download our beach report card app on your mobile device or head to beachreportcard.org to find daily predictions for all of the NowCast beaches mentioned above. You can also access the lastest grades for our full complement of beaches that we monitor each week statewide — more than 400 beaches up and down the coast!

Download the Beach Report Card App from the App StoreDownload the Beach Report Card App from Google Play


Just in time for the last hurrah of summer, beachgoers on the West Coast can head to the shore this Labor Day secure that they’ll be swimming and playing in healthy water.  According to the 2013 End of Summer Beach Report Card®, beach water quality in California, Oregon and Washington was excellent for the fourth consecutive summer.

We collected water quality data at more than 640 monitoring locations along the West Coast between Memorial Day and Aug. 21, 2013. Then we assigned an A-to-F grade based on bacterial pollution levels. Nearly 96% of California beaches earned an A or B grade. Washington earned A or B grades at 91% of its beaches, and Oregon earned all A grades for the fourth consecutive year. 

To find out which beaches didn’t make the grade and how your county stacks up, consult our 2013 End of Summer Beach Report Card®:

Beachgoers can find out which beaches are safe, check recent water quality history and look up details on beach closures using our Beach Report Card. On the go? Download a free Beach Report Card mobile app for iPhone or Android.



On January 8, the U.S. Supreme Court ruled on the suit, Los Angeles County Flood Control District v. Natural Resources Defense Council, which was initiated by the Natural Resources Defense Council (NRDC) and Los Angeles Waterkeeper in 2008. The suit focuses on the issue of liability for the discharge of toxic pollutants under the District’s municipal storm water permit (“MS4”). 

The Court ruled very narrowly on the case and remanded it back to the 9th Circuit Court. 

The good news is that the Clean Water Act’s enforceability has not been changed as a result of their decision.

For more information please see the NRDC and LA Waterkeeper’s press release and this blog post on the Center for Progressive Reforms Page.

Learn more about the Clean Water, Clean Beaches Measure which would reduce harmful pollution from getting into our waterways.

Stay up-to-date on our clean water advocacy work, follow us on Twitter.



The EPA released its final National Recreational Beach Water Quality Criteria this week. After many years of fighting for strong protections, we are greeting the new standards with mixed emotions. The criteria, which hadn’t been updated since 1986, basically determine the allowable levels of illness-inducing bacteria in our nation’s waterbodies. They are a critical tool for ensuring that people don’t get sick when they take a swim at their local beach or lake.

On the positive side, the new guidelines are more protective of public health in several respects than those floated in a surprisingly weak draft document last December. These improvements are thanks to the efforts of Heal the Bay and other environmental organizations.   

However, there are some major steps backwards from the 1986 criteria.  For instance, the new criteria allow for states to choose between two sets of standards based on two different estimated illness rates. Giving the states the option of selecting between two illness rates makes no sense.

Letting states determine their own “acceptable illness rates” allows for major inconsistencies in public health protection among states. What state, if left the choice, would sign-up for stricter standards? The less relaxed standard of the two is clearly less protective of public health, though EPA inaccurately claims that either set of criteria would protect public health.  Further, we do not believe the illness rates that were selected (32 or 36 allowable illnesses for every 1,000  recreators) are protective enough of public health. 

The EPA also missed a major opportunity to encourage states to provide more timely water quality results, through testing known as rapid methods.

Standard testing of water samples now take between 18-24 hours to process, meaning that the public is getting day-old water quality information, at best. EPA developed a rapid method that would get us closer to real-time measurement, therefore increasing public health protection. However, this method cannot be used as a stand-alone process under the new criteria, therefore leaving little incentive for states to move forward with more timely measurement.

The EPA is also providing too much wiggle room to municipalities in the new guidelines by allowing them to employ unproven alternative criteria at certain sites. So-called Quantitative Microbial Risk Assessment (QMRA) allows agencies to assess potential human health risks based strictly on the presence of different fecal sources including humans, birds, cows, and dogs. in the beach water. However, much research has yet to be conducted on illness rates and risk associated with specific sources. The alternative criteria are premature to use at most sites. QMRA should only be pursued at remote beach locations (non-urbanized) with no known human sources or influences.

However, not all was lost. Heal the Bay worked very hard to change the draft criteria’s proposed 90-day geometric mean standard to 30-days, which is more indicative of the latest beach water quality, thereby more protective of public health.  This change was made in the final criteria.

In addition, we made some headway with the allowable exceedance threshold.  If a water sample exceeds the bacteria standard it means there is a potential public health risk. A lower allowable exceedance rate will trigger action from the polluter more readily and this will increase public health protection.

So it’s encouraging to see the EPA lower the previously proposed national water quality exceedance threshold from 25% to 10% (above the standard), which is more in-line with California’s current allowable exceedance rates. An allowable exceedance rate of 25% could mask chronically polluted beaches, therefore inhibiting future water quality improvement efforts.

Over the past year, Heal the Bay, along with a coalition of concerned environmental groups, fought tirelessly to strengthen the draft criteria. We submitted detailed comments including an extensive data analysis to EPA, attended countless meetings with EPA staffers, and created a campaign centered on submitting hundreds of petitions directly to EPA’s Administrator, Lisa Jackson, urging for criteria with strong public health protection. 

We also solicited the support of members of congress, such as Congressman Henry Waxman, who expressed concerns to USEPA about their approach. (Kirsten James, our Water Quality Director, traveled to Washington, D.C. to lobby lawmakers on strengthening new recreational water quality criteria.)

We made several important steps forward to strengthen the EPA’s final revised standards. But we are concerned that having two sets of criteria could lead to confusion for the public and for those implementing the new criteria.  It may mean the status quo in some states, though hopefully states will choose the criteria more protective of public health.

To compound this, EPA’s Beach Grant fund, which allocates moneys towards state beach monitoring programs, may be completely eliminated in the near future. Absence of this support could lead to major backsliding of state beach programs. We are encouraging states to explore more sustainable funding sources in addition to implementing the more protective criteria, to better protect beach-goers from getting sick after a day at the beach.

Urge your congressional representative to support federal funding for beach water testing programs.



Ocean lovers in the Orange County now have a newly-enhanced resource for assessing water quality conditions before going for a swim.

 The Orange County Health Agency’s Ocean Water Protection Program just upgraded its public web tool, making it more user-friendly with features that include:

  • An interactive Google Earth map on the homepage that allows a quick status check of current ocean water quality conditions.
  • Color-coded map pins (green-yellow-red) indicating the current ocean water quality conditions.
  • A “menu bar” along the top of the Google Earth map that provides an easy-to-use drop down list to find your favorite local beach area, from Huntington Beach to San Clemente.
  • Clicking on the drop down list provides a close up view of the local beach area with water quality status, current weather conditions, beach amenities and beach information links.
  • Clicking on a color-coded pin provides a photo and directions to the beach along with information about the monitoring location and its sampling frequency.

Give it a try!

Read how California beaches fared in Heal the Bay’s recently-released annual Beach Report Card® . Weekly grades are also available from your iPhone or Android or online at www.beachreportcard.org. In addition, grades can now be viewed on Weather Underground.



California beachgoers can head to the shore with little anxiety this summer, as their beaches are generally very clean, according to Heal the Bay’s 2012 Beach Report Card®. In fact, 407 of the 441 beaches monitored throughout California’s summer dry weather received very good to excellent (A and B) grades; a 2% improvement from the previous report.

The Report

Press Releases

Online Beach Report Card

This is the 22nd time Heal the Bay has released an annual Beach Report Card, which provides water quality information to millions of people who swim, surf, dive or fish along the West Coast, including Oregon and Washington.

This year’s grades encompass more than 650 locations along the West Coast for summer dry weather and more than 300 locations year-round on an A-to-F scale. The grades represent the risk of adverse health effects from bacterial pollution.

Overall, only 25 of the beaches (6%) monitored statewide received D or F grades during summer dry weather, when most beachgoers typically use the ocean. High bacteria counts at these sites are linked to such potential illnesses as stomach flu, ear infections and major skin rashes.

Los Angeles County once again leads Heal the Bay’s annual Beach Bummer List, with seven locations in the ranking of the state’s 10 most polluted beaches. Avalon Beach on Southern California’s Catalina Island, troubled by outdated and leaking sewers, claimed the No. 1 spot.

On the positive side, San Diego, Orange and Ventura counties once again had superb water quality in dry summer. Central and Northern California ocean beaches also continued their trend of outstanding water quality in dry weather, save for some troubled spots in Santa Cruz and San Mateo counties.

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Beachgoers can check Heal the Bay’s Beach Report Card weekly grades from their iPhone or Android, or online at www.beachreportcard.org. In addition, grades are now available on Weather Underground.



At a hearing today, Judge James Chalfant upheld L.A. County’s plastic bag ordinance.

The Court found that the County’s proposed 10-cent paper bag charge was not a tax under the California Constitution because retailers keep all of the money collected pursuant to the ordinance, and even if the charge were a tax, it would be considered exempt to Prop 26.

While an appeal is expected, this decision is encouraging for California cities moving forward with their own plastic bag ordinances.

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