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Heal the Bay Blog

Tag: Heal the Bay en Español

Escrito por Steve Lopez de LA Times — translado del Inglés por Heal the Bay

Nelson Chabarria dice que su amor para la química empezó en una clase en la preparatoria de Los Ángeles, pero no tenía la oportunidad de seguir una carrera. Su familia necesitaba ayuda en pagar las facturas, y se puso a trabajar en el distrito de la costura, pero nunca dejó su sueño de ser químico.

No perdió las ganas de lograr su sueño, y ahora tiene 34 y está comenzando su segundo año de estudiar la tecnología química en L.A. Trade Tech. Su trabajo del verano lo ha convencido de seguir una carrera en la ciencia ambiental.

Un día de la semana pasada, Chris estaba de pie en el medio del río de Los Ángeles, cerca de Frogtown, el agua hasta la cima de sus botas. Llevaba puesto guantes de caucho, tenía un recipiente de vidrio, y pasaba con cuidado sobre piedras resbaladizas.

“¿Aquí?” Chris preguntó a Katherine Pease, la científica de las cuencas hidrográficas de Heal the Bay.

Chris llenó la botella con el agua del río, volvió para la orilla del río y dejó la muestra en hielo para prepararla para pruebas en el laboratorio.

 

 

Planes Grandes, Pero También Grandes Problemas.

Los Ángeles tiene planes grandes para revitalizar unas 11 millas del río en los siguientes años, el precio cual comenzó en unos mil millones ha aumentado ha 1.6 mil millones.

¿Pero está el agua suficiente limpia para el uso recreativo o para atraer a la gente que vive y trabaja en la orilla de lo que es nada más que un canal de drenaje para escorrentía urbana y de residuales tratados?

Heal the Bay es reconocido por ser una de las fuerzas impulsoras de mejorar la calidad del agua del mar en el golfo de Santa Monica, dando notas (A-B-C-D-F) a las playas. Durante los últimos tres años, la organización ha recogido muestras de la cuenca Sepúlveda y tres locales del uso recreativo en el río en el valle Elysian. El sistema que utiliza es una de tres colores, verde, amarillo, y rojo. El rojo significa las áreas que tienen las más bacterias dañinas. Los resultados cambian cada semana.

Pease dice que la calidad de agua ha mejorado un poco, pero sin coherencia y no por todo el río. Este verano la cuenca Sepúlveda tiene marcado muchas áreas rojas y en el valle Elysian, en las áreas de Frog Spot and Rattlesnake Park, tiene marcado amarillo. Pease, en un informe del año pasado, dijo que el nivel alto de las bacterias “indica un riesgo de infecciones del oído, enfermedades respiratorias y enfermedades gastrointestinales para la gente que tiene contacto con el agua.”

“No quiero decir que no debes hacer kayaking en el río — lo hice yo el año pasado y lo recomiendo. Tampoco no es de tener miedo de andar por las orillas del río y ver los animales y plantas que viven ahí. Solo hay una cosa que recordar– si esta en contacto con el agua se debe lavar las manos,” dice Pease.

“Yo realmente haría kayaking,” dice James Alamillo, quien ayuda a mantener la operación de monitorizar el río con Heal the Bay, “pero no nadaría o no vadearía en el agua.”

Aguas Peligrosos, No Aguas de Bañar

El equipo de monitorizar siempre ve a individuos indigentes utilizando las aguas del río como un área recreativa.

Especialmente no se debe entrar en el agua cerca de desagües que echan escorrentías contaminadas en el canal central. Puede ser que usted no espera cascadas ni gotas de los desagües en el medio de un verano seco en Los Ángeles, pero agua fluye todos los días y las noches en algunos lugares.

“El volumen de agua es increíble,” dijo Alamillo, mostrando una cascada cerca de Fletcher Street Bridge.

La cascada fluyó con mucha fuerza. El agua ha cambiado, de estar limpio, de estar jabonosa, y de estar marrón. Alamillo y los demás han comprobado las calles alrededor del río para encontrar el origen de la contaminación, pero en vano.

Pease dijo que el uso excesivo del agua es el primer sospechoso, tanto como el lavado de los coches. Se estima que 100 millones de galones de escorrentía contaminada pasa por los desagües del condado del LA por todos los días en el verano, llevando excrementos de animales, pesticidas, productos químicos, aceites y basura hasta el mar. Alamillo recogió un contenedor plástico de una prescripción para marihuana y me dijo que descartes así son tan comunes por el río LA como las bolsas de plástico eran por el arroyo de Compton cuando pasamos yo y ella hace muchos años.

 

 

En la semana pasada, en mi segundo día con el equipo de monitorizar, el equipo montaba en bicicleta por las riberas por el norte del río. Recogieron muestras de tres desagües entre Fletcher Drive y Harbor Freeway. Todas de aquellas muestras tenía E. coli y Enterococcus que son bacterias de fecales inductores, lo que no nos sorprendió.

En el primer desagüe había un carro de compras lleno de excrementos y papel higiénico. Un hombre sin casa, que vive en una ciudad campamento debajo de la carretera 2, y tiene cuatros gatos en correas, dijo que alguna de la gente que vive por ahí usa el desagüe como un baño.

Los otros dos desagües no parecían mejor, uno de ellos era una cascada que llegó hasta el río y sus riberas. Un joven sin casa, que se llama Abraham, acabó de bañarse en el río y estaba secando su ropa en la ribera. Hay gente sin casa muriéndose en las calles y bañándose en el río, es obvio que tenemos que hacer algo más.

La ciudad de Los Ángeles y los oficiales del condado tiene mucho que resolver en los meses y en los años que vienen. Tienen que entender lo que es el río, lo que podría y debería ser, como se debe limpiarlo y cómo lograr de pagar por su revitalización. Esas decisiones son cada vez más importantes porque está subiendo las estimaciones y no podemos esperar mucho ayuda de Washington. De hecho, el programa de monitorizar el río está pagado por un subsidio del EPA, lo cual es una agencia federal que está en peligro de recortes masivos.

LA River Kayaking

El potencial para un oasis urbano

El río, históricamente, estaba seco por nueve o diez meses del año, pero ahora fluye por todo el año porque millones de galones de residuales tratados son emitidos diariamente en el canal, y llegan hasta el mar.

Prefiramos de hacer kayaking todo el año en agua tratado y escorrentía, o invertir en proyectos de la recuperación del agua para afrontar mejor sequía, o diseñar un compromiso viable.

El potencial para un oasis urbano por el centro de Los Ángeles es grande, ¿pero incluirán o desplazaran a los cuales viven cerca del rio y el desarrollo comercial para la construcción?

No tengo todas las respuestas, pero puede ser que los estudiantes de L.A. Trade Tech, los cuales son los que están monitorizando el río, nos ayudarán a descubrirlas. Nelson Chabarria quiere ser un inspector normativo medioambiental. Los otros estudiantes, Vanessa Granados, Christopher Zamora, y John Silva me dijeron que quieren seguir carreras en Ciencias del medio ambiente, geoquímica o ámbitos relacionados.

Ellos saben, mejor que muchos otros, el gran potencial del río tanto como los desafíos de mantener y limpiarlo. El río nos precede y sigue aquí, navegando los cambios que hemos hechos.

LA River Monitoring Team



Lo más importante aquí en Heal the Bay es la calidad de agua y la salud pública. Creemos que usted tiene el derecho de saber de la calidad de agua en las zonas recreativas de aguas dulces, antes de llegar, especialmente si usted tiene planes de visitarlas.

Nuestro nuevo programa del verano convierte lo que creemos en acción. Vamos a probar, analizar, e informar en la calidad de agua en dentro de las cuencas del río Los Ángeles, el arroyo de Malibu, y el río San Gabriel. Lo que queremos lograr es simple: facultar que ustedes puedan hacer decisiones informadas y reduzca el riesgo de enfermarse.

De momento, estamos monitorizando los niveles de las bacterias dañinas en varias locales de agua dulces cerca de zonas recreativas populares, en colaboración del L.A. County Department of Public Health, el Council of Watershed Health, el Los Angeles River Watershed Monitoring Program, el City of Los Angeles Department of Sanitation, y el San Gabriel Regional Watershed Monitoring Program. Las áreas de monitorizar el río de Los Ángeles están en zonas recreativas designadas en que algunas actividades son permitidas durante el verano (kayaking o pescar, pero no nadar); los otros locales son todos lugares populares para nadar.

Comprueba nuestro mapa para ver los últimos resultados de la calidad de agua:

¿Que significa tienen las pruebas?

La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos y el Departamento Regional de Control de Calidad del Agua se han fijado el máximo para un nivel aceptable de bacterias dañinas en agua. Cada semana nuestro mapa está actualizado con los últimos resultados de prueba, incluyendo el número de veces el nivel de las bacterias supera el límite en las cuencas nuestras. Cuanto mayor es el número de excesos, cuanto mayor es el riesgo de enfermarse en aquello sitio. Entonces el verde significa el riesgo menor y el rojo significa en el riesgo mayor.

Un desglose

  • Si un sitio tiene zero excesos, tiene una marca verde, lo cual significa el riesgo menor.
  • Si un sitio es hasta la mitad o menos del límite de excesos, tiene una marca amarilla.
  • Si un sitio tiene más de la mitad permitida de excesos, tiene una marca roja, lo cual significa el riesgo mayor.
  • Las marcas grises no tienen datos.

Heal the Bay ha monitorizado la calidad del agua en el arroyo del Malibu desde 2014 y la calidad del río Los Ángeles desde 2015. En 2016, ganamos el subsidio del US EPA Urban Waters. Gracias a esto subsidio, hemos lanzado un programa único de monitorizar agua dulce en asociación con una universidad local. El programa está organizado por nuestra científica Katherine Pease y estamos formando a cinco estudiantes de Los Angeles Trade Technical College “LATTC” para monitorizar las condiciones del río Los Ángeles. También estamos trabajando con dos pasantes en el apoyo del arroyo Malibu.



Por Matthew King | traducido por Beatriz Lorenzo | 25 enero 2017

La semana pasada el nuevo gobierno ordeno la congelación de los fondos para las becas y los contratos con la EPA. El director de comunicaciones Matthew King repasa cinco formas en las que esta directiva podría dañar la bahía.

Estos son tiempos revueltos y extraños en Washington D.C. Muchos conservadores y populistas están eufóricos con el nuevo gobierno, mientras que los progresistas cada día que pasa se sienten más pesimistas.

También nos podemos aventurar a decir que también son tiempos revueltos en nuestras oficinas a medida que vamos entendiendo y procesando lo que las acciones de la administración de Trump suponen para nuestro trabajo y para la bahía.

Como un perro guardián de confianza, Heal the Bay se guía por la mejor ciencia y no por las emociones. Y cuando una acción federal de la nueva administración amenaza la salud y el bienestar de la Bahía, hablamos bien claro.

Pues bien, éste es uno de esos momentos.

La semana pasada llegué al trabajo y nos enteramos de que la nueva administración había impuesto la congelación inmediata de todos los contratos y becas de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (U.S. EPA). El alarmante procedimiento “amenaza con interrumpir operaciones tan importantes como las limpiezas de tóxicos o la monitorización de la calidad del agua”, según la investigación de ProPublica.

En total, la U.S. EPA reparte aproximadamente unos $6.4 billones en becas federales cada año para apoyar testeos, limpiezas e iniciativas para la recuperación, incluyendo varios de los programas de Heal the Bay.

Los funcionarios de la transición insisten en que es una mera pausa para permitir a los nuevos gerentes valorar si los programas deben continuar. Pero los empleados con más antigüedad y abogados especializados dan una imagen diferente – normalmente se congelan las contrataciones de empleados, pero no las becas, esto es inusual y amenaza con la interrupción de las contratas.

Según ProPublica, así respondió un contratante con la EPA a las preguntas de un empleado de una gestora de aguas pluviales: “ahora mismo estamos esperando. La nueva administración de la U.S. EPA ha pedido que todas las contratas y becas se suspendan temporalmente con efecto inmediato. Y hasta que recibamos clarificación del asunto, esto incluye tareas y asignación de proyectos.”

Hay muchas preguntas en el aire con esta suspensión, como cuanto durara y a que contratas impactara de modo más directo.

Como destinatarios de casi $200,000 anuales en formas de becas de la U.S. EPA estamos preocupados. De forma similar, muchas de las organizaciones con las que estamos asociados reciben fondos federales que impulsan iniciativas de colaboración con Heal The Bay.

Aún tenemos más preguntas que respuestas, pero vamos a ver el top 5 de los que se podrían ver afectados por la congelación de los fondos:

  1. Monitorización habitual de la calidad del agua de las playas

Nuestro Informe de Playas da una nota semanalmente de A a F a más de 500 playas en California, evitando que millones de personas que van a la playa se pongan enfermas. Los fondos de la U.S. EPA respaldan el testeo semanal del agua llevado a cabo por muchas agencias de salud condales por todo el estado. Sin dinero = no hay testeo = no hay datos = no hay informe de playas = puesta en peligro de la salud pública. En el pasado nos hemos enfrentado a problemas de este estilo cuando ha habido reducciones temporales del presupuesto, y hemos podido articular fondos poco a poco para poder seguir haciendo la monitorización. Pero ahora mismo, respecto a programas en las playas, no hay un plan del estado u otras instituciones financieras de recoger los pedazos que la EPA ha dejado.

  1. Mantener los ríos y arroyos locales sanos.

La salud de la bahía no se puede separar de la salud de las aguas que desembocan en ella. Arroyos, ríos y riachuelos fluyendo limpios traen consigo numerosos beneficios medioambientales, de hábitat, de mejor calidad del agua y de espacios de ocio. La U.S. EPA financia nuestro programa Stream Team pagando a los científicos empleados en la monitorización del agua y educación del público en lo referido al rio de Los Ángeles. Programas como el U.S. EPA’s Urban Waters Grant están especialmente diseñados para respaldar la restauración y protección de importantes vías de agua que fluyen por nuestras comunidades en los sitios en los que se necesita más un entorno natural al aire libre. La pérdida de programas como este es particularmente devastador para L.A.

    1. Proteger nuestros menguantes humedales

L.A. ya ha perdido el 95% de sus lagunas costeras. Con el cambio climático y la urbanización invadiendo los pocos humedales que quedan, es crítico que actuemos ya para defender este hábitat natural. A través del National Estuary Program, la U.S. EPA trabaja para coordinar la protección y restauración de hábitats importantes en la bahía de Santa Mónica, como el Ballona Wetlands o las dunas costeras. Sarah Sikich, vicepresidenta de Heal the Bay’s, es también la vicepresidenta de la Junta Directiva de la Comisión de Restauración de la Bahía de Santa Mónica (Santa Monica Bay Restoration Commission Governing Board), el socio estatal del programa nacional de estuarios (National Estuary Program). Sin esta comisión, la protección y revitalización de los hábitats y de la calidad del agua en la Bahía de Santa Mónica quedaría seriamente incapacitada.

Son iniciativas esenciales para la salud a largo plazo de la bahía y en último caso, del sur de California. Congelar o reducir estos programas sería realmente imprudente.

      1. Deshacerse del DDT en la Bahía

Mucha gente no se da cuenta de que la Bahía es lo que se llama un EPA Superfund site – que significa que somos uno de los lugares más peligrosamente contaminados de la nación. Un espacio de 180 acres de fondo marino cerca de Palos Verdes es el depósito más grande del mundo del pesticida DDT, un legado químico de los años 50 y 60.

El plan a largo plazo de la EPA de limpiar este desastre no debería quedarse en el limbo, ya que existe un acuerdo legal que requiere la limpieza de estos vertidos para proteger la vida animal y la salud pública.

      1. Prevenir el consumo de pescados locales contaminados

Gran cantidad de los peces pescados en la Bahía de Santa Mónica son aptos para el consumo. Pero algunas especies están contaminadas con niveles tóxicos de DDT, PCB y mercurio. Gracias a los fondos de la EPA, nuestro laureado equipo “Pier Angler Outreach” ha sondeado los sitios comunes de pesca local y ha advertido directamente a cerca de 150,000 personas sobre los peces aptos o no para consumo en una variedad de idiomas, desde tagalo a español. Por ser este un trabajo contratado requerido por un acuerdo legal, se encuentra en peligro por la congelación de fondos.

Por último, la congelación de fondos y contratas son parte de preocupaciones mayores. El nuevo gobierno ha empezado a avanzar amenazas reales para reducir programas de aguas limpias y regulaciones para proteger la salud pública; proteger hábitats como humedales y arroyos que amortiguan los impactos del cambio climático en comunidades y salvaguardan la fauna y otros logros importantes en materia de medioambiente.

Amordazando a sus agencias para que no comuniquen su importante labor y el estado real del medioambiente también es perjuicio enorme para el público, pues mantiene a los americanos en la ignorancia sobre importantes descubrimientos y sobre el estado de sus recursos naturales.

En los próximos días, prometemos compartir más información sobre los cambios de la U.S. EPA según los vayamos recibiendo. Y aun preocupados por las acciones de la semana pasada, seguimos en alerta por si se retira algunas de las regulaciones federales de las que se ha hablado que tuviese impacto en California. Si le preocupan estos problemas, es el momento de hacer oír su voz.

Contacte a su representante para pedirle la protección de estos programas tan importantes para el medioambiente. Pronto pondremos en marcha una alerta para que pueda pedir a los legisladores que mantengan los fondos de la EPA que más afectan a la Bahía en marcha. Permanezca a la escucha.

Según vamos haciendo la estrategia para la respuesta formal a la congelación de fondos, le animamos a hacer una donación para respaldar nuestro trabajo protegiendo la Bahía.



Por Matthew King | traducido por Beatriz Lorenzo | 25 enero 2017

La semana pasada el nuevo gobierno ordeno la congelación de los fondos para las becas y los contratos con la EPA. El director de comunicaciones Matthew King repasa cinco formas en las que esta directiva podría dañar la bahía.

Estos son tiempos revueltos y extraños en Washington D.C. Muchos conservadores y populistas están eufóricos con el nuevo gobierno, mientras que los progresistas cada día que pasa se sienten más pesimistas.

También nos podemos aventurar a decir que también son tiempos revueltos en nuestras oficinas a medida que vamos entendiendo y procesando lo que las acciones de la administración de Trump suponen para nuestro trabajo y para la bahía.

Como un perro guardián de confianza, Heal the Bay se guía por la mejor ciencia y no por las emociones. Y cuando una acción federal de la nueva administración amenaza la salud y el bienestar de la Bahía, hablamos bien claro.

Pues bien, éste es uno de esos momentos.

La semana pasada llegué al trabajo y nos enteramos de que la nueva administración había impuesto la congelación inmediata de todos los contratos y becas de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (U.S. EPA). El alarmante procedimiento “amenaza con interrumpir operaciones tan importantes como las limpiezas de tóxicos o la monitorización de la calidad del agua”, según la investigación de ProPublica.

En total, la U.S. EPA reparte aproximadamente unos $6.4 billones en becas federales cada año para apoyar testeos, limpiezas e iniciativas para la recuperación, incluyendo varios de los programas de Heal the Bay.

Los funcionarios de la transición insisten en que es una mera pausa para permitir a los nuevos gerentes valorar si los programas deben continuar. Pero los empleados con más antigüedad y abogados especializados dan una imagen diferente – normalmente se congelan las contrataciones de empleados, pero no las becas, esto es inusual y amenaza con la interrupción de las contratas.

Según ProPublica, así respondió un contratante con la EPA a las preguntas de un empleado de una gestora de aguas pluviales: “ahora mismo estamos esperando. La nueva administración de la U.S. EPA ha pedido que todas las contratas y becas se suspendan temporalmente con efecto inmediato. Y hasta que recibamos clarificación del asunto, esto incluye tareas y asignación de proyectos.”

Hay muchas preguntas en el aire con esta suspensión, como cuanto durara y a que contratas impactara de modo más directo.

Como destinatarios de casi $200,000 anuales en formas de becas de la U.S. EPA estamos preocupados. De forma similar, muchas de las organizaciones con las que estamos asociados reciben fondos federales que impulsan iniciativas de colaboración con Heal The Bay.

Aún tenemos más preguntas que respuestas, pero vamos a ver el top 5 de los que se podrían ver afectados por la congelación de los fondos:

  1. Monitorización habitual de la calidad del agua de las playas

Nuestro Informe de Playas da una nota semanalmente de A a F a más de 500 playas en California, evitando que millones de personas que van a la playa se pongan enfermas. Los fondos de la U.S. EPA respaldan el testeo semanal del agua llevado a cabo por muchas agencias de salud condales por todo el estado. Sin dinero = no hay testeo = no hay datos = no hay informe de playas = puesta en peligro de la salud pública. En el pasado nos hemos enfrentado a problemas de este estilo cuando ha habido reducciones temporales del presupuesto, y hemos podido articular fondos poco a poco para poder seguir haciendo la monitorización. Pero ahora mismo, respecto a programas en las playas, no hay un plan del estado u otras instituciones financieras de recoger los pedazos que la EPA ha dejado.

  1. Mantener los ríos y arroyos locales sanos.

La salud de la bahía no se puede separar de la salud de las aguas que desembocan en ella. Arroyos, ríos y riachuelos fluyendo limpios traen consigo numerosos beneficios medioambientales, de hábitat, de mejor calidad del agua y de espacios de ocio. La U.S. EPA financia nuestro programa Stream Team pagando a los científicos empleados en la monitorización del agua y educación del público en lo referido al rio de Los Ángeles. Programas como el U.S. EPA’s Urban Waters Grant están especialmente diseñados para respaldar la restauración y protección de importantes vías de agua que fluyen por nuestras comunidades en los sitios en los que se necesita más un entorno natural al aire libre. La pérdida de programas como este es particularmente devastador para L.A.

    1. Proteger nuestros menguantes humedales

L.A. ya ha perdido el 95% de sus lagunas costeras. Con el cambio climático y la urbanización invadiendo los pocos humedales que quedan, es crítico que actuemos ya para defender este hábitat natural. A través del National Estuary Program, la U.S. EPA trabaja para coordinar la protección y restauración de hábitats importantes en la bahía de Santa Mónica, como el Ballona Wetlands o las dunas costeras. Sarah Sikich, vicepresidenta de Heal the Bay’s, es también la vicepresidenta de la Junta Directiva de la Comisión de Restauración de la Bahía de Santa Mónica (Santa Monica Bay Restoration Commission Governing Board), el socio estatal del programa nacional de estuarios (National Estuary Program). Sin esta comisión, la protección y revitalización de los hábitats y de la calidad del agua en la Bahía de Santa Mónica quedaría seriamente incapacitada.

Son iniciativas esenciales para la salud a largo plazo de la bahía y en último caso, del sur de California. Congelar o reducir estos programas sería realmente imprudente.

      1. Deshacerse del DDT en la Bahía

Mucha gente no se da cuenta de que la Bahía es lo que se llama un EPA Superfund site – que significa que somos uno de los lugares más peligrosamente contaminados de la nación. Un espacio de 180 acres de fondo marino cerca de Palos Verdes es el depósito más grande del mundo del pesticida DDT, un legado químico de los años 50 y 60.

El plan a largo plazo de la EPA de limpiar este desastre no debería quedarse en el limbo, ya que existe un acuerdo legal que requiere la limpieza de estos vertidos para proteger la vida animal y la salud pública.

      1. Prevenir el consumo de pescados locales contaminados

Gran cantidad de los peces pescados en la Bahía de Santa Mónica son aptos para el consumo. Pero algunas especies están contaminadas con niveles tóxicos de DDT, PCB y mercurio. Gracias a los fondos de la EPA, nuestro laureado equipo “Pier Angler Outreach” ha sondeado los sitios comunes de pesca local y ha advertido directamente a cerca de 150,000 personas sobre los peces aptos o no para consumo en una variedad de idiomas, desde tagalo a español. Por ser este un trabajo contratado requerido por un acuerdo legal, se encuentra en peligro por la congelación de fondos.

Por último, la congelación de fondos y contratas son parte de preocupaciones mayores. El nuevo gobierno ha empezado a avanzar amenazas reales para reducir programas de aguas limpias y regulaciones para proteger la salud pública; proteger hábitats como humedales y arroyos que amortiguan los impactos del cambio climático en comunidades y salvaguardan la fauna y otros logros importantes en materia de medioambiente.

Amordazando a sus agencias para que no comuniquen su importante labor y el estado real del medioambiente también es perjuicio enorme para el público, pues mantiene a los americanos en la ignorancia sobre importantes descubrimientos y sobre el estado de sus recursos naturales.

En los próximos días, prometemos compartir más información sobre los cambios de la U.S. EPA según los vayamos recibiendo. Y aun preocupados por las acciones de la semana pasada, seguimos en alerta por si se retira algunas de las regulaciones federales de las que se ha hablado que tuviese impacto en California. Si le preocupan estos problemas, es el momento de hacer oír su voz.

Contacte a su representante para pedirle la protección de estos programas tan importantes para el medioambiente. Pronto pondremos en marcha una alerta para que pueda pedir a los legisladores que mantengan los fondos de la EPA que más afectan a la Bahía en marcha. Permanezca a la escucha.

Según vamos haciendo la estrategia para la respuesta formal a la congelación de fondos, le animamos a hacer una donación para respaldar nuestro trabajo protegiendo la Bahía.